Más allá de la derrota fue… «El fin de una era»

Foto: FIBA

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Argentina finalizó su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 tras caer ante el poderoso Estados Unidos por 105-78 en cuartos de final de este certamen. El partido tuvo dos aristas, la del análisis netamente deportivo donde los argentinos solo pudieron aguantar un cuarto y la emocional, donde los que veíamos el juego desde afuera, disfrutábamos de cada segundo, sabiendo que hasta acá había llegado una era de grandes alegrías.

En el inicio, el equipo de Hernández, con un Campazzo deslumbrante comenzó sacando ventaja de las pérdidas (3) de un quinteto estadounidense contrariado. Así, Argentina, con paciencia, armó un marcador 14-7, con 5m. 24s. en el reloj. El cordobés Campazzo seguía encendido generando un robo para una bomba de Nocioni, quien estableció la máxima de 10 (19-9). El campeón olímpico y del mundo reaccionó. El ingreso de Paul George (4) trajo soluciones. Una capacidad atlética y una mayor talla le permitió a Estados Unidos gobernar la pintura (cinco rebotes ofensivos) y con dos dobles en hilera del gigante DeMarcus Cousins pudo pasar al frente por 23-21, cuando quedaban 1m. 15s. El marcador se cerró con cuatro puntos de ventaja para los orientados por Mike Krzyzewski.

En el comienzo del segundo cuarto, Argentina perdió la rigurosidad de la defensa de los primeros 10m. y lo aprovechó Estados Unidos para escaparse. Con una ráfaga 11-0 en apenas 2m., los representantes de la NBA estiraron la placa a 36-21. Además, el capitán Scola se fue a sentar con tres infracciones. Panorama oscuro.

Una jugada de tres de Campazzo (el único en sintonía como para sacar a bailar a los rivales y facturar con tiros precisos) más un triple de Delfino recortaron la diferencia a nueve (36-27). Pero enseguida, Estados Unidos volvió a ajustar la marca, obligó a tiros incómodos y se escapó a 20 (47-27), con más de 4m. por jugar.

A esa altura, el equipo albiceleste abusaba de los tiros exteriores y exhibía falta de sistemas para atacar. Todo lo que no debe hacerse para complicar a un rival de esta envergadura. El primer tiempo se cerró 56-40.

Dos triples consecutivos de Durant (llevaba 6-8 a esa altura) rompieron el partido. El marcador se hacía cada vez más cuesta arriba (55-74, al promediar el parcial) y el DT Hernández prefería seguir jugando sin pivote natural, sacrificando a Scola en esa posición.

Menos mal que Ginóbili (9) siguió exhibiendo la mano de siempre para que la Argentina se mantuviera abajo por veinte (58-78), a falta de 2m. El capítulo se cerró 87-61 en favor de los estadounidenses.

El último cuarto sirvió para que los chicos ganaran rodaje. El técnico Hernández mandó a la cancha a Deck, Brussino y Acuña, todos juntos. Estados Unidos también metió reservas y la diferencia se estabilizó entre los 20 y 25 tantos. El marcador en contra 78-105 no le importó a casi nadie de esos que dejaron la garganta a puro grito.

Síntesis:

Estados Unidos (105): Kyrie Irving 11, Klay Thompson 4, Kevin Durant 27, Carmelo Anthony 7 y DeAndre Jordan 2 (FI). Paul George 17, Demarcus Cousins 15, Kyle Lowry 5, Jimmy Butler 7, Draymond Green 1, Demar DeRozan 6 y Harrison Barnes 3. DT: Mike Krzyzewski

Argentina (78): Facundo Campazzo 13, Emanuel Ginóbili 14, Patricio Garino 8, Andrés Nocioni 12 y Luis Scola 15 (FI) Carlos Delfino 6, Nicolás Laprovíttola 2, Marcos Delía 0, Gabriel Deck 2, Leonardo Mainoldi 2, Nicolás Brussino 2 y Roberto Acuña 2. DT: Sergio Hernández.

Progresión: EE.UU. 25-21, 56-40, 87-61 y 105-78.
Arbitros: Belosevic (Serbia)-Locatelli (Brasil)-Lottermoser (Alemania).
Estadio: Arena Carioca 1 – Parque Olímpico de Barra de Tijuca.

F. Telam



Categorías:Juegos Olimpicos

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