La última postal desde Río

Foto: Interbasquet

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Luego de los Juegos Olímpicos dejamos la zona de la «exclusiva» Barra de Tijuca para instalarnos en la transitada Copacabana. Ya en la parte final de esta cobertura, nuestro último «Diario de Viaje» no apunta a un resumen de los Juegos ni del básquetbol, direccionamos el relato como lo empezamos, basados en sensaciones, en experiencias y fundamentalmente contando historias de vida descubiertas en la ciudad Carioca.

Este lunes comenzó distinto en Río de Janeiro, pareció como dormida la ciudad, con poca gente en la calle, la lluvia continuó siendo un problema para recorrer la ciudad, muchos pudieron observar desde anoche en la ceremonia de cierre de los Juegos Olímpicos la intensidad de lluvia caída.
Este lunes fue feriado en Río de Janeiro y con el traslado nos obligó a quedarnos en un solo lugar y merced a la gestión de nuestro productor, ingresamos a tomar un cafe a uno de los hoteles más importantes y emblemáticos de la ciudad, el «Belmond Copacabana Palace Hotel», durante la inauguración de los juegos se hospedaron Presidentes, personalidades importantes del deporte y otros ámbitos. En aquella oportunidad llegamos a ese lugar con la misma intención de hoy y fue vedada rotundamente por la fuerte seguridad. La intención, más allá del «cafecito» era charlar con Gustavo Alcides Cáceres, un cordobés de Las Varillas que trabaja en el mencionado lugar.
Tras la primera intención de ingreso, no creíamos tener éxito con el cometido, nuestro productor ávido de recursos consiguió una reserva para entrar al lujoso hotel, tras la charla con el empleado de seguridad, consiguió que aceptaran la reserva y finalmente pudimos ingresar.
Allí nos recibió «Enio», un amable Carioca que nos atendió y nos informó que en pocos minutos entraba nuestro entrevistado en su turno laboral. Luego del cafecito (hay que reconocer que fue uno de los más ricos que tomé en Río de Janeiro) llegó Gustavo, enseguida comenzamos a charlar y conocer más de él, un verdadero trotamundos.
Nacido en Las Varillas, a 180 km de la ciudad de Córdoba, su padre (actualmente en Las Varillas) se dedica a la construcción y él cada vez que va a su ciudad, lo ayuda.»Eso no era lo mío» comentó mientras atendía a dos visitantes francesas en la mesa contigua. Todo comenzó en los ´90 cuando empujado por su juventud decidió irse a Bornemouth, una ciudad del sur de Inglaterra, allí trabajó en bares, algo que en Las Varillas también había experimentado.
20160805_171502Con el inicio del nuevo siglo, en el 2000, Gustavo se fue a Las Vegas, donde junto a su hermano también incurrió en los servicios gastronómicos. Entre tantos vaivenes, desde el 2014 se encuentra en Río de Janeiro, «Fue una decisión mía, vine a Río porque me gusta la playa» comentó. «Fue difícil porque lo que más complica es estar lejos de la familia» mencionó con un dejo de nostalgia, «Soy para mis sobrinos, el tío menos presente» agregó sonriendo.
En cuanto a su trabajo, Gustavo continuaba relatando…»Este hotel es de los más importantes del mundo, forma parte de una cadena que busca lugares exclusivos y paradisíacos, como ejemplo, la suite presidencial cuesta siete mil reales aproximadamente, cuenta además de esta piscina externa (climatizada) con una exclusiva pileta interna llamada «Black Pool» decorada con azulejos negros, donde entre otros allí se bañaron Madonna y los Rolling Stone».
«Un día…» nos dice animadamente, «Tuve la suerte de atender a La Mona Jimenez, también pasó Victor Laplace y en esa mesa, ese mismo día…» señalando la que estaba atrás nuestro, «Atendí a Arnold Schwarzenegger, que una vez que se fue la mayoría de la gente del restaurante, luego de echarle el ojo a una de las recepcionistas, prendió un puro, en ese mismo momento Laplace me llamó y me dijo (en tono de risas) ¿porque el puede fumar y yo no?»
Así la charla se diluyó junto a la tibia llovizna que nos obligó escapar de la sombrilla a un alero contiguo donde a modo de chisme, nos comentó quienes eran los comensales de la mesa del fondo…»Esa mesa de allá (señalando el rincón que daba contra un gran vidriado) son de Qatar, entre ellos hay principes y princesas de ese país» terminó diciendo.
Abrazo de por medio nos despedimos, prometimos seguir en contacto aunque sea por facebook, a la salida pasamos por el imponente loby del hotel que en nuestra llegada a la ciudad nos negaron el ingreso.
Como última sensación, tengo que decir que fue un placer y como pocas veces, luego de una cobertura deportiva, vuelvo a Córdoba satisfecho y con el privilegio de haber participado, a nuestra manera, de los primeros Juegos Olímpicos de Sudamerica y como lo dije por Twitter… GRACIAS RIO 2016, GRACIAS BRASIL!

Sergio Mamondi – Desde Río de Janeiro
Interbasquet

Auspiciantes-Rio2016



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