Iguodala impenetrable en casa

Warriors revirtieron una desventaja de 17 unidades durante el tercer período ante Blazers y con una gigantesca defensa de la “Iguana” sobre Lillard en la última jugada pudieron hacerse con la victoria.

El segundo partido de la final entre Portland y Golden State lo comenzaron dominando los pupilos de Terry Stotts. Para todas aquellas personas que creen que en la NBA no se defiende, este juego fue un claro ejemplo de estrategia defensiva, más allá del poder anotador de ambos conjuntos.

Trail Blazers realizo un importante labor para forzar algunas pérdidas de balón a sus rivales, presionando a Stephen Curry intentando llevarlo hacia su mano débil; mientras que a Klay Thompson que no tiene un buen manejo de balón, lograron provocarle algunos errores en el traslado cuando su equipo lo aislaba para que jugar el uno contra uno, sin necesidad de doblarle la marca.

En el costado ofensivo, Damian Lillard y C.J. McCollum mantuvieron un elevado porcentaje detrás de la media luna, lanzando para un 60% y 75% respectivamente, donde el base encestó 3 de 6 en triples, mientras que el escolta 3 de 4. La presión defensiva de Seth Curry sobre su hermando Stephen surgió efecto, logrando robarle un par de balones en la primera mitad para darle puntos en contra golpe a Portland.

La producción de los jugadores de relevo para Trail Blazers durante el segundo período le dio la posibilidad de sacar una ventaja máxima de 17 tantos (62-45) mediante un triple de Seth Curry a 1’24” del descanso de medio tiempo. Portland llegó al entretiempo ganando 65-50, con la dupla McCollum-Lillard sumando 26 unidades, mientras que por los dueños de casa Stephen Curry cerró la primera mitad con 19 puntos, pese a la buena marca recibida, el base dio una cátedra de dominio de balón, cómo desprenderse de sus defensores para hacerse de los espacios necesarios y realizar lanzamientos más efectivos.

Iniciado el tercer cuarto, McCollum encestó un doble para alcanzar nuevamente la diferencia de 17 puntos y a partir de allí el juego pasó a ser dominado por el conjunto local. El mensaje de Steve Kerr a sus dirigidos durante el descanso fue claro y preciso “Hay que hacer una buena parada defensiva, para luego atacar, jugada por jugada”.

Golden State respondió al mensaje de su entrenador, en defensa la presión alta a Lillard encerrándolo entre dos jugadores sobre la línea de mitad de cancha tuvieron como resultado pérdidas de balón para el base y en algunas oportunidades, puntos en transición para los Warriors. Thompson aumentó su producción ofensiva para acompañar lo realizado por Stephen, el aporte proveniente desde la bancada de los suplentes creció en puntos y rebotes ofensivos, vitales para darle jugadas de segundas oportunidades al plantel.

A 3’48” del cierre, un triple desde el codo por parte de Klay colocaba arriba a los Warriors 75-77, pero los Blazers de manera inmediata encontraron en Evan Turner el doble de la igualdad. El intercambio de canastas se mantuvo hasta el cierre del período, llegando al cuarto final empatados en 89.

Promediando el último cuarto, Trail Blazers comenzó a aventajarse en el marcador, comandados por “Logo” Lillard, como bien tiene ganado ese apodo, sus larguísimos triples le causaron algunos problemas a la defensa de Golden. McCollum continuó castigando a media distancia y con 4’28” por jugarse, un triple prácticamente de frente al aro por parte de Meyers Leonard dejó el tanteador 108-100 a su favor. Pero los Warriors que son especialistas en revertir resultados en pocos segundos, sin desesperarse, continuaron moviendo con velocidad el balón, utilizando a Stephen Curry como imán para atraer defensores y así liberar a compañeros que cortaban por el lado ciego de la cancha, concretando las jugadas con asistencias y puntos debajo del canasto. Golden State estableció un parcial de 0-10 para volver a liderar el partido a 2’01” del pitazo final con tres lanzamientos libres de Steph (108-110).

Una enorme tensión invadió al Oracle Arena ante este ajustadísimo cierre de partido, más aún cuando Seth Curry convirtió un triple sobre la marca de Kevon Looney dejando el marcador 111-110 con 1’03” en el cronómetro.

La confianza intacta de los Warriors, los llevó a realizar en dos acciones consecutivas un de las jugadas más utilizadas en este deporte, el Pick & Roll. Draymond Green le colocaba las cortinas a Curry, los defensores en las dos oportunidades cometieron el mismo error, irse ambos a doble marcar al base, dejándole un hueco gigantesco a Green para recibir el pase de su compañero, en la primera oportunidad Draymond se combinó con Looney para asistirlo con un Alley Oop. En la segunda jugada, Green encestó el doble luego de ser asistido por Steph dejando el marcador 111-114 a 12.3 segundos del final.

Stotts solicitó tiempo para realizar la jugada de reposición en campo rival, lógicamente una que sumara de a 3. Lillard recibió el balón ante la defensa de Andre Iguodala, el base fue buscando hacerse camino hacia su izquierda para tirar desde el codo, mientras que la “Iguana” lo fue a presionar para incomodarle el tiro. El veterano sacó a relucir su chapa de MVP de las finales de 2015, cuando ganó el galardón por su enorme tarea defensiva anulando a LeBron James durante toda la serie. Y en este caso no sólo que lo logró impedirle el tiro fácil a Lillard, sino que le terminó robando la pelota de las manos, de inmediato se lo entregó a Steph para evitar la falta. Esta acción de Andre le permitió a Golden State quedarse con el triunfo para comandar la final 2-0 y ahora deberán viajar a Portland donde disputarán los próximos dos encuentros en el Moda Center.

Formación inicial de Warriors: Stephen Curry 37 puntos (11/22 TC, 4/14 3P, 11/11 TL), 8 rebotes, 8 asistencias; K. Thompson 24 unidades (8/22 TC, 4/8 3P, 4/4 TL); D. Green 16 tantos (8/12 TC), 10 tableros, 7 asistencias, 5 tapas; A. Iguodala 4 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias, 1 recupero, 1 bloqueo; Andre Bogut 1 rebotes, 1 asistencia. Reservas: K. Looney 14 puntos (6/6 TC, 2/3 TL), 7 rebotes; Jordan Bell (11pts, 2rec); Shaun Livingston (3pts, 3reb, 3as); Alfonzo McKinnie (3pts); Quinn Cook (2pts, 2reb); Jonas Jerebko (7reb, 2as); Damian Jones (1reb).

Titulares de Blazers: D. Lillard 23 puntos (6/16 TC, 5/12 3P, 6/7 TL), 5 rebotes, 10 asistencias, 1 recupero; C.J. McCollum 22 unidades (9/23 TC, 3/7 3P, 1/1 TL), 5 asistencias; Maurice Harkless 12 tantos; Al-Farouq Aminu 9 puntos, 6 tableros; Enes Kanter 4 unidades, 5 rebotes. Suplentes: Seth Curry 16 puntos (5/9 TC, 4/7 3P, 2/2 TL), 4 robos; Rodney Hood (12pts); M. Leonard (7pts, 6reb); E. Turner (6pts, 5reb).

Parciales: 1C. 31-29; 2C. 34-21 (65-50); 3C. 24-39 (89-89); 4C. 22-25 (111-114).

La jugada del partido, no podía ser otra que la defensa de Andre sobre Damian:

El duelo de los hermanos Curry, Stephen vs Seth:

El gesto de Iguodala

Apenas sonó la chicharra decretando el final del partido, corrió con dirección al vestuario, claro previamente lo frenaron sus compañeros que estaban en la banca de los suplentes para celebrar este logro y de inmediato se fue a toda velocidad a los vestidores, dónde se encontraba Kevin Durant para festejar también con él, quien todavía se está recuperando de la distensión en su pantorrilla derecha y es muy probable que no juegue el partido 3.

La acción de las finales de conferencia continúa en la noche del viernes, con el segundo partido entre Toronto Raptors y Milwaukee Bucks, serie liderada por Bucks 1-0.

Esteban Abed – Interbasquet
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