Diario de Viaje: “Ya pasaron diez días en China”

Parece mentira pero ya estamos a mitad de nuestro viaje en oriente, la “Travesía China” continúa y tras las primeras sensaciones, con el cambio de horario y las adaptaciones lógicas a estas costumbres recién volvemos a tomar contacto con ustedes más allá de lo deportivo que lo hacemos en cada presentación de Argentina.


Foto: Interbasquet


Desde la llegada a China, todo fue muy vertiginoso. Casi que ni nos damos cuenta en que momento se nos escapa el tiempo, tras salir de Shanghai (apenas fue un dia y medio) pasamos a Wuhan, ciudad mediterranea con más de 10 millones de personas que la habitan. Es un pueblo grande (muy grande diría), la tranquilidad de sus noches nos permitían caminar por cualquier lado durante un largo tiempo sin sentirnos inseguros. Llevar los celulares en la mano es otra cosa que hacemos sin miedo a que alguien nos arrebate. En general no solo es Wuhan quien nos hizo sentir de esa manera, cualquier ciudad China tiene las mismas costumbres.

Nos costó descubrir la Wuhan tradicional o cotidiana, no solo por sus edificaciones sino por sus costumbres, casi que no tienen descanso, un domingo tiene el mismo ritmo que el resto de la semana.
Que decir de sus comidas, en verdad todavía no arriesgamos a una comida típica, pero si probamos el picante que en cada preparación le ponen a los platos, aún a los de características internacionales, como puede ser una simple pizza.

La banda de periodistas argentinos cenábamos casi todas las noches en Milu Restaurant, atendido por Xiao Pin (o algo así) le decíamos “Tito” para no errarle, la rutina era salir de los partidos de Argentina o de cada práctica y encontrarnos ahí. Tito, atendía, cocinaba, limpiaba…hacía de todo y siempre con una sonrisa. En nuestra despedida de Wuhan recibió de los argentinos (mejor dicho de los cordobeses), una remera con la inscripción del Club Atlético Belgrano con lo cual se mostró muy agradecido.

Una de las recomendaciones que recibimos antes de llegar a China era que tengamos cuidados con las motos (y le agregaría las bicicletas), cuanta razón tenían. Son un peligro al conducir!! lo hacen por todos lados, si bien tienen lugares por donde deben circular andan por las veredas, se cruzan en todo momento, tocan bocina y pasan. Un verdadero peligro que nos exponemos en cada caminata (por donde sea y en la ciudad en donde estemos).

Construcciones enormes han ido haciéndose paso con el tiempo y por la demanda de tantos habitantes, es muy común ver los complejos con edificios (muy altos todos ya habitados y también muchos en construcción) en cualquier parte de la ciudad (cualquiera en las que pasamos).

Párrafo aparte para el sistema de transporte de trenes (tanto los que tomamos para desplazarnos entre las ciudades como los del subterráneo, realmente magnífico. El tren de alta velocidad y los “Subte” o Metro como lo llaman (en su traducción al inglés) son limpios, puntuales, rápidos, muy útiles, muy bien señalizados donde es imposible perderse.

Otra cosa para destacar, y con esto ya cierro esta entrega de nuestro viaje, es la amabilidad de la gente, la predisposición para ayudar en cualquiera de las ciudades donde estuvimos Shanghai, Wuhan, Guangzhou y Foshan, la barrera idiomática y cultural no es impedimento para estar al servicio de quien sea, lo vivimos en la cancha y en la calle en el diario trajinar de la impresionante China.

Sergio Mamondi – Enviado Especial de Interbasquet a China

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