Ultimas reflexiones de nuestro «Diario de Viaje»

Como todo lo bueno dura poco, es que ya emprendimos la vuelta a la Argentina a reencontrarnos con los afectos y con la «realidad» que a diario nos toca. Pero eso será en un par de días y mientras tanto, les contamos como fueron los últimos días vividos en la milenaria China.

Muralla China

Desde lo profesional nos vamos muy satisfechos de China, primero porque desde lo deportivo creo ya es por demás elocuente que fue muy positivo el paso de nuestra selección. Como pocas veces nos había sucedido, vimos la final precisamente con Argentina siendo protagonista. Y dejando de lado el resultado de la final, que por cierto dejó un sabor amargo, fue tan grande la comunión de estos jugadores que te invita a creer, «hay equipo después de la Generación Dorada» y esta afirmación esta basada no solo por los resultados conseguidos, sino por todo lo que a diario demostraban jugadores y cuerpo de entrenadores dentro y fuera de la cancha, a la hora de entrenar y a la hora de atender a la prensa. Algo que siempre me sorprendió fue la gente (propios y extraños) que presenciaban en la cancha disfrutaban de ver las cosas que hacían estos chicos y sabiéndolo por comentarios que nos llegaban desde Argentina, el que lo veía en su casa se emocionaba a la distancia y el fragor de ese aliento fue increscendo con el correr de los partidos.

Quienes no hablaban de básquetbol (Por lo menos desde cuartos de final para adelante), algún comentario metían respecto al deporte, quienes generalmente en los medios no le daban espacio al básquet, durante este tiempo lo hicieron. Fue bueno haber cruzado todo el mundo de occidente a oriente para comprobarlo, nos llovían los llamados de quienes estábamos allí cubriendo funciones como periodistas acreditados para intentar tener presencia en el mundial y/o alguna que otra nota que no sea de la TV que tenía los derechos de emisión de los partidos.

De mi parte quiero agradecer a Ignacio Alcántara (y en él a los directivos de la radio) quien fue nexo para salir todos los días por Radio Sucesos confiando desde el primer momento en nuestra propuesta, además fue gratificante los mensajes que llegaban por la cobertura tanto en la radio como en lo digital para INTERBASQUET, ya sea en la web, Youtube, Twitter o Instagram.

A los medios de todo el país que me convocaron a hablar del mundial (Buenos Aires, Mendoza, Tierra del Fuego), gracias…y disculpas, fue difícil cumplir con todos.

Valió la pena el esfuerzo, claro que sí!! a pesar de que la Embajada de China (de manera inexplicable) nos cobró dos veces la VISA para entrar al país, se pusieron exigentes con la de trabajo y después terminó siendo lo mismo la VISA de Turista, es más algunos allá en China, tuvieron inconvenientes para ingresar a algunos lugares turísticos cuando veían la VISA de periodista. En fin, no todo fue color de rosa pero que valió la pena lo valió hasta el último centavo, hasta la última gota de sudor.

En cuanto a lo que estrictamente se refiere al Diario de Viaje, desde nuestro paso (breve) por Dongguan hasta Beijing, incluída una fructifera tarde de paseo por la inmensa Shanghai, no parábamos de quedar boquiabiertos a cada paso. Lo de Dongguan (una ciudad muy linda situada muy cerca de Guangzhou) fue poco y el tiempo nos dio solo para conocer los alrededores del enorme hotel. La ida a Beijing fue interminable, como teníamos boletos de tren, cruzar China de Sur a Norte con un recorrido de más de 2100 km de extensión, algo así como 10 horas en tren (y eso que ibamos en el tren de alta velocidad en algunos casos a más de 310 km/h). Al llegar a Beijing, las cosas cambiaron respecto a las otras ciudades, la gente seguía siendo amable, pero el ritmo de la ciudad era otro. Una cosmopolita Beijing nos recibía hostilmente por la agresividad de la capital de una nación (encima de noche). Pero no fue solo eso, nos toco un feriado ese fin de semana ahí, fueron los días viernes, sábado y domingo por la Fiesta del Medio Otoño. Una celebración a la cual no se puede pasar (es exclusivo de los Chinos) y comprendía la zona de la Plaza Tian´anmen y la Ciudad Prohibida que era el centro del poder supremo de China y evidentemente algo digno de visitar, en definitiva no se podía pasar, ni las estaciones del Metro estaban abiertas.
Lo más importante en todo Beijing fue visitar la Gran Muralla China, Patrimonio Histórico de la humanidad y una de las «Siete Maravillas del Mundo». Por suerte pudimos hacerlo el día libre que tuvimos previo a la semifinal de Argentina frente a Francia. Como todo en China, estar en la Muralla era una sensación única, caminar esa construcción hecha entre el Siglo V (A.de C.) y el Siglo XVI, fue incomparable y totalmente asombroso.

Pudong de noche (Shanghai)

En nuestro último día en China, nos trasladamos a Shanghai para hacer nuestro regreso a Buenos Aires, fue una tarde noche para recorrerla de manera vertiginosa, aunque no menos disfrutable que las otras ciudades que conocimos. Shanghai es una ciudad portuaria, inmensa (igual que todas) y atrapante. Es bastante más limpia que Beijing y en nuestro recorrido pudimos transitar la calle Nanjing Road de punta a punta, los Jardines de Yu Yang y el Pudong (la zona financiera de la ciudad).

Me despido, me espera un viaje con muchas escalas y seguramente pasaran algunos días para tomar conciencia de la tremenda experiencia en China.

Sergio Mamondi – Enviado Especial por Interbasquet a China



Categorías:Mundial China 2019

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