Jeremías Frontera: Recuerdos, realidades y sueños

El apellido Frontera en Ameghino parece ser un denominador común ya hace más de tres años. Aquí te contamos la evolución del mayor de ellos, Jeremías, quién salió de casa en busca de un sueño. Su crecimiento en su ciudad natal, su llegada a Ameghino, sus cambios de hábitos y aprendizajes que la vida le brinda en una nota a flor de piel con el segundo base del plantel profesional de la institución.

Foto: Prensa Ameghino

Jeremías Frontera, es un chico nacido en el interior de Córdoba, más precisamente en la ciudad de Cruz Del Eje, hijo mayor de Ramiro y Erica, que además tiene como hermanos a Juan Cruz y Valentino.

En su infancia, concurrió a la “Escuela Normal Superior República del Perú”. Ya desde chico fue criado picando una pelota naranja y es por eso que todavía sigue manteniendo a sus amigos de toda la vida que son los de su amado y eterno Club Sportivo Lawn Tennis.

“Al básquet llegué por intermedio de mi papá, ya que él jugaba para la primera local de Lawn Tennis por hobbie y me llevaba a ver los entrenamientos y partidos. De ahí poco a poco fui conociendo a chicos del club y decidieron mandarme a prácticas para que pruebe si me gustaba”, contó.

“Mis días cuando era chico eran ir al colegio, y al volver ir todo el día al club. Pasaba más tiempo en el Lawn que en mi hogar, capaz que no entrenando pero jugando o divirtiéndome con mis amigos ahí”, recordó el base actual del León.

Con respecto a su arribo a su nueva casa, dijo: “Mi llegada a Ameghino fue a través de un mensaje de Instagram de Sebastián Sucarrat (quien fue asistente principal y entrenador de inferiores del club de Villa María) fue ahí que me comentó que ellos me venían siguiendo por estadísticas de Ligas Provinciales y les gustaría que vaya a conocerlos, a ver a lo que apuntaba el club, ver cómo se manejaba y si me gustaba que me quedara”.

“Fue ahí que decidí por Ameghino, me cautivó su seriedad, su forma de trabajar y la gente que conforma el club que es de muy buena calidad humana y muy profesional”, destacó.

Para Jeremías era su primera oportunidad de salir de su lugar de nacimiento para dedicarse a lo que siempre soñó: “Fue mi primera salida fuera de casa, no había tenido otra experiencia, básicamente no tuve dificultades. Si un poco de temor por no saber cómo iba a ser la nueva etapa de estar en un Club profesional y si me iba a poder adaptar bien a la institución”, reconoció.

“Una vez que uno decide tomar este compromiso, sabe que extrañará muchas cosas sobre todo la familia y amigos. Fue difícil al principio estar lejos de casa, pensar en cosas que podía estar haciendo con mis amigos pero eso con el pasar del tiempo un poco se fue perdiendo y fui disfrutando más de estar en una ciudad tan preciosa como Villa María, aunque siempre que se presenta la posibilidad de volver un tiempo lo hago a mi ciudad”, narró Jere.

Frontera empezó su etapa viviendo con tres personas, dos siguen estando y comparten experiencias en el plantel profesional del León siendo relevos fundamentales como Mateo Beigier y Álvaro Caraffa, en tanto que Vicente Garello emigró hacía Armstrong para defender los colores de Deportivo Norte.

“Te puedo asegurar que la pasamos muy bien juntos y que vivir con ellos me hizo madurar mucho, ví muchas cosas que no veía cuando estaba en mi casa y que hoy las valoro como nunca”, aseguró el juvenil.

Al momento de ser consultado por su rol y lo que vive dentro del equipo profesional, mencionó lo siguiente: “Lo que me gusta de estar dentro de un equipo como Ameghino en Liga Argentina es que siempre aprendes algo nuevo, tanto como del cuerpo técnico y de los jugadores más experimentados. Siempre intento estar atento y captar las cosas que dicen para ir madurando y poder seguir creciendo como jugador”, ponderó.

“Los días de partido son para mí los más lindos, ya desde el desayuno tengo programada la dieta que nos da la nutricionista del club y voy al entrenamiento de la mañana, aprovecho para seguir aprendiendo en el video del rival y la planificación del partido bien detallado. Luego del almuerzo, soy de optimizar las siestas, meriendo y voy a la cancha quizás un rato antes de lo pactado donde observo los entrenamientos de los más chicos porque me recuerda a mis tiempos de niño”, describió.

Por último, dijo: “Para mí ser el segundo base del equipo es un orgullo tremendo, soy un agradecido por la apuesta y siento que me preparo para vivir este momento, con todo el sacrificio que hice durante mucho tiempo”.

Acerca de como maximiza sus momentos fuera de la cancha, respondió: “En mis tiempos libres me junto con los compañeros del club o amigos que tengo fuera a merendar. Y en estos momentos voy a sumar una carrera universitaria, el 28 de marzo empiezo las clases de corredor y martillero público, pienso apostar a la carrera a full y después con el tiempo ver si se puede estudiar algo más”.

Prensa Ameghino