Conociedo a Lucas Arn

La Asociación de Clubes se mete en la intimidad de los jugadores de La Liga Nacional. En esta oportunidad, Lucas Arn, jugador de la Asociación Deportiva Atenas nos habla sobre sus inicios en el básquet, su carrera, su experiencia en Bolivia, su gusto por los animales y la música.

Foto: Archivo German Ruiz – Interbasquet

El jugador nacido en Chivilcoy cuenta con una amplia experiencia en las categorías del básquet argentino. En esta nota nos habla sobre su carrera, su paso por La Liga de Bolivia y su afición por la música y los caballos.

Sus comienzos

“Empecé a jugar al básquet a los cuatro años. En mi casa era obligación hacer un deporte, en ese momento a mi hermano, por un problema que tenía en las manos, lo mandaron a hacer un deporte con pelota y entonces fui yo también. Desde ese momento no dejé de jugar. Mi inicio fue en San Lorenzo de Chivilcoy. A los 16 años me reclutó Central Entrerriano de Gualeguaychú, donde estuve cuatro años interrumpidos, porque estuve dos como juvenil y después me dieron un año a préstamo, volví y jugué un año de TNA y un año de Liga Nacional”.

Su carrera

“Después de Central Entrerriano me fui a Italiana de Charata, y desde ahí jugué TNA todos los años que siguieron hasta subir a La Liga: Monte Hermoso, Oberá Tenis Club, Ciudad de Bragado, San Lorenzo de Chivilcoy, Instituto, San Isidro, al año siguiente me fui a Ferro, allí subí a La Liga nuevamente, Comunicaciones, Peñarol y en este momento Atenas. Jugué todas categorías”.

“En el receso tuve varias experiencias. Una de ellas jugando en San Martín de La Rioja en el Regional por el ascenso, jugué un receso en lo que fue La Liga de La Comarca para Deportivo Patagones y otros dos recesos jugué en La Liga de Bolivia, los dos años lo hice para el club La Salle, el primer año salimos campeones junto con Enzo Ruiz”.

Su experiencia en Bolivia

“La primera experiencia fue bárbara, me trataron diez puntos los dirigentes del club. Vivíamos en una casa grande con los otros extranjeros. Ellos se encargaban de todo, hasta de trasladarnos al club, ellos le llaman los Coliseos. Los clubes generalmente no tenían estadios solamente utilizaban los Coliseos y tenían que pedirle al Municipio el permiso para poder utilizarlo. El Club La Salle era en la ciudad de Tarija. Llegué solo en esa época, fue mi primera experiencia fuera del país y fue totalmente positiva. En el momento que llegamos a playoffs me dijeron que querían traer un extranjero más que sea argentino y que jugara en la posición del dos. El primero que se me ocurrió, que es amigo mío, fue Enzo Ruiz, con el compartimos los playoffs ese año y tuvimos la suerte de salir campeones”.

“En cuanto a lo cultural tienen algunas cosas nuestras, por ser tan limítrofes. Tarija es una ciudad del sur y está muy cerca de Salta, a unas horas. Tienen costumbres nuestras y algunas que son muy de ellos, sobre todo en las comidas. En cuanto al juego era muy dinámico, con tres extranjeros por equipo. Era, quizás, mucho menos táctico que el argentino y muy de arrestos individuales o de buscar el desequilibrio de los extranjeros para generar tiros, en ese momento tampoco se utilizaban mucho las defensas zonales, más que nada el cinco contra cinco”.

Su gusto por la música y los animales

“Me gustan mucho los animales, sobre todo los caballos, tengo ahí varios cursos y material de lectura sobre ese animal en particular y me gusta mucho la música. Toco la guitarra, la batería. He hecho cursos para producir música y también en cuanto a los animales y al campo en su momento arranqué la carrera de Técnico en Producción Agropecuaria, me faltan un par de materias para recibirme pero en este momento tengo los estudios suspendidos”.

Prensa AdC