“Extrañé ser parte de una organización, me encanta ser parte de un grupo”

En una nueva edición del podcast Vidas NBA, Álvaro Martin dialogó con Pablo Prigioni, una de las grandes leyendas del básquetbol argentino que hoy se desempeña como asistente técnico en Minnesota.

El ex base que brilló con la generación dorada, fue una de las grandes figuras de la liga ACB y en 2012 se convirtió en el novato de mayor edad en la NBA, al hacer su debut con 35 años vistiendo la emblemática camiseta de los New York Knicks.

Hoy cumpliendo un rol diferente y sumamente importante en los Minnesota Timberwolves como uno de los asistentes principales de Ryan Saunders; Prigioni contó sobre sus inicios como jugador en Río Tercero, su paso por las diferentes ligas del básquet nacional a tan corta edad, la evolución de su juego en España y la sorprendente llegada a la NBA.

También habló de su gran amistad con Chris Paul, contó anécdotas imperdibles de su etapa como jugador, tocó la actualidad de Minnesota Timberwolves y hasta habló de la dura realidad social por la que transita Estados Unidos, la cual le toca vivir en carne propia.

A continuación, algunos de los fragmentos de la jugosa entrevista realizada por Álvaro Martín durante poco más de 1 hora:

De consumir NBA por tv, a su sorpresiva llegada a los Knicks de Nueva York

“Terminaba de cenar, o incluso cenando, me sentaba a ver la NBA. En mi último año en Obras jugué con Lázaro Borrell, el cubano que jugó en Seattle Supersonics. Él vivía en el club y yo vivía cruzando la calle. Terminábamos de cenar, nos llevábamos una cerveza de la cocina del restaurante y nos íbamos a mi casa a ver NBA. Desde los 16 hasta mi último año en Argentina la NBA era mi consumo diario, pero yo no lo soñaba, disfrutaba de verla, nunca pensé que quizá mi juego se amoldaría al juego NBA, por la parte física. De hecho cuando se dio la opción de venir quedé sorprendido, no lo esperaba”.

“No me di cuenta de que estaba a la altura hasta que empecé a jugar en la NBA. Incluso lo de los Knicks pensaba que era una broma, por la edad, tenía 35 años, ni siquiera lo imaginaba. Cuando firmé con los Knicks tenía muchísimas dudas de si iba a ser capaz de contener a un jugador con la habilidad física de un base suplente de la NBA. Pensaba que ofensivamente me la iba a poder rebuscar con mi básquet FIBA, el pase extra, el pick and roll, pero en defensa tenía muchas dudas”.

Los New York Knicks de 2012/13 y un cierre de temporada brillante que le dieron la titularidad en los playoffs

“Cuando uno ve la lista de compañeros (Carmelo Anthony, Jason Kidd, Rasheed Wallace, Tyson Chandler, Raymond Felton, Amare Stoudemire, JR Smith, Marcus Camby, Kenyon Martin, Kurt Thomas) impresiona, pero estando dentro del vestuario eran un compañero más. Eran excelente compañeros para mí, todos tratándome con respeto y queriéndome ayudar siempre. Ese año no tuvimos problemas de conducta ni nada, fue un año muy lindo, de muchas victorias, un juego bonito, muy dinámico. La verdad es que lo disfruté muchísimo, el hecho de tener a Jason Kidd al lado, me di cuenta de que teníamos muchas cosas en común, era un jugador muy inteligente. Fue un placer enorme haber podido jugar con jugadores de esa calidad, lo mismo con Rasheed Wallace, Tyson Chandler, Raymond Felton”.

“En los últimos 18 partidos de esa temporada fui titular, por unos problemas de lesiones que habían. Estábamos en una racha mala, perdiendo tres o cuatro partidos en el Oeste. Mike me dijo que empiece de inicio contra Utah y ganamos. Volvimos a New York, seguí un partido más y ganamos. Y ganamos creo que 17 de los últimos 18 antes del Playoff, entonces no quiso tocar nada y terminé entrando de titular a los Playoffs, una cosa impensada. De ese año tengo unos recuerdos fabulosos”.

Lo que aprendió de sus grandes entrenadores

“Empecé a tomar nota como entrenador mucho antes de dejar de jugar. Cuando llegué a la NBA en mis años con Mike Woodson (entrenador de los Kincks) habían cosas que me gustaban mucho, él había absorbido parte de la ofensiva de Mike D’Antoni, también me gustaba mucho su trabajo de grupo, se preocupaba mucho por los jugadores”.

“Después tuve la suerte de tener grandes entrenadores, como mi año en Clippers con Doc Rivers. En Houston tuve una pretemporada con Mike D’Antoni que me vino muy bien, porque tiene una visión moderna del juego. También mis dos años en Madrid con Ettore Messina. Con Ivanovic no hacía falta ni que apunte porque estuve muchos años con él y tengo todo muy fresco. Neven Spahija, que ahora es asistente en Memphis. Toda mi última etapa como jugador fui tomando distintas notas, desde una jugada para ganar un partido, como afrontar una situación en el vestuario o como se manejaba con los asistentes, la prensa o los ejecutivos. Quizá algún día me sirvan en el futuro, no lo pienso a corto plazo, estoy en formación ahora y sé que tengo mucho por aprender”.

Los famosos analytics de los Rockets

“Lo que más me impactó en Houston fue el tema de la selección de tiro. Limitar lo más posible los tiros de dos puntos con marca de baja eficiencia y tirar más tiros de tres puntos. Creo que es un tema de educación. Una vez que entendés por qué y está bien respaldado, es fácil decir “compro”. Creo que Houston en los últimos años frenó mucho el juego en manos de Harden y se hizo más predecible y terminó más en un juego de uno contra uno”.

“Todavía sigo aprendiendo mucho sobre analytics, hablo mucho con los especialistas y me queda mucho por recorrer. Creo que hay mucha información ahí, por no decir toda. El tema es qué vas a buscar vos para que tenga un impacto en el juego, en base al plantel y el tipo de básquetbol que quieras jugar, pero sin perder que es un juego de conjunto y que un equipo que se pasa el balón es un equipo que juega bien, un equipo que tiene paciencia, que no significa no intentar anotar en los primeros seis o siete segundos si el rival está vulnerable”.

Los primeros pasos como asistente de los Nets

“Tras el paso por Baskonia, Brooklyn me invitó a pasar una semana con ellos. Los visité, los vi entrenar, vi un par de partidos. Al terminar esa temporada me sumaron al staff, como para aprender en ese primer año, al mismo tiempo que valoraban y respetaban mi opinión de ex jugador. Fue un año de muchísimo aprendizaje, estoy muy agradecido con Kenny (Atkinson), con Sean (Marks). Fue duro porque estuve solo, mi familia se quedó en España, pero eso me permitió enfocarme el doble en mi trabajo. Me preparó en tiempo récord para una posición con más responsabilidades en Minnesota”.

Su relación con D’Angelo Russell

“Me parece un jugador que tiene una visión de juego extraordinaria, tiene una capacidad para pasar el balón muy buena, y lo empuje en esa dirección ese año, que tenía que ser uno de los mejores pasadores de la liga, que tenía que explotar esa veta más allá del tiro. De repente yo veía algo desde afuera y utilizaba los tiempos muertos para darle algún comentario. Ahora estoy feliz de que esté con nosotros y de seguir trabajando cerca de él”.

La decisión de sumarse al staff de los Wolves

“Tenía la oportunidad de seguir en Brooklyn pero cuando lo analizaba con la familia se nos complicaba mucho, mi hija empezaba el high school, no nos convencía la zona para vivir, los colegios de la zona. Pusimos sobre la mesa la opción de vivir en Westchester pero eso significaba para mí unos 80-90 minutos de viaje para ir y volver, atravesando Manhattan, era algo que me asustaba mucho agotarme física y mentalmente. De repente Gersson Rosas se contacta conmigo, me comenta la opción de Minnesota, lo hablamos con la familia, que era mi prioridad, era un momento muy importante para mi hija. Hablé con Cole Aldrich (ex compañero), que vive aquí cerca y me recomendó la zona. Era más cómodo para todos estar aquí y le di prioridad a eso más allá que a la posición, incluso Brooklyn me había propuesto mejorar la posición”.

“Saunders es obviamente quien lleva el ataque y yo soy su principal asistente, el coordinador, pero estamos tan alineados en la manera en la que vemos y sentimos como debe jugar el equipo que se nos hace muy fácil. Gersson tiene también esa mentalidad, viniendo desde Houston. Ha sido un año de instalar los sistemas, reconstruir el plantel, instalar una cultura de trabajo. Fue un año de inversión. Tenemos unos cimientos en donde crecer”.

“Nos quedó en el tintero ver cómo funciona Karl-Anthony Towns con el equipo que armamos. Yo creo que Malik Beasley era como un león enjaulado en Denver, tenía menos protagonismo, se veía que iba a salir de Denver. Fue llegar aquí, sacarlo de la jaula y sentirse en el medio de la selva. Tuvo un impacto grande, es un tirador muy efectivo. Juancho Hernangómez es un jugador inteligente, que entiende rápido, de habilidad para tirar de tres puntos, jugar sin balón. Teníamos un vacío en esa posición y él la llenó, aprovechó muy bien sus minutos. James Johnson asumió su rol de veterano y ayudó a ambos, me gusta destacarlo, nos ayudó mucho a engranar esas piezas nuevas”.

Cómo visualiza su futuro en esta nueva etapa

“Como jugador siempre me gustó mucho enfocarme en lo que tenía adelante, sin pensar mucho en el futuro. Eso me fue llevando por un crecimiento lento pero constante, porque al final terminé jugando en la NBA con 35 años. Todos los años mejoraba en algo, me convertía un poquito mejor, subía el nivel. Ese es el camino que intento seguir ahora. ¿Qué tengo ahora adelante? Esta función. ¿Cómo puedo ser más eficiente? ¿Cómo puedo crecer haciendo esta función? Al mismo tiempo preparándome para más, pero no persiguiendo el poder ser primer entrenador”.

“Yo creo que eso se va a dar si se tiene que dar y si tengo una formación justa para ese perfil de trabajo. Situaciones como las que pasan ahora del racismo, situaciones sociales, eso me hace dar cuenta de que, viendo el impacto de Ryan y otros entrenadores de la liga con sus jugadores, me falta muchísimo para ser primer entrenador. Lo menos que necesitás saber es agarrar la tabla y dibujar un sistema para ganar un partido, hay tantas cosas. Repartir tareas, lidiar con el día a día, hay tanto que abarca un head coach en la NBA que siento que estoy lejísimos, no por lo que se hace dentro de la pista, sino por lo que rodea. Los jugadores de hoy necesitan que uno los ayude en todo. Si en algún momento se da, fabuloso, sino voy a seguir con mi misma filosofía de ser lo mejor posible”.

“No siento la necesidad de tener el foco, como jugador uno tiene el foco, lo tuve tanto tiempo que no necesito llenar mi ego. Disfruto mucho ser parte de un staff, extrañé ser parte de una organización, me encanta ser parte de un grupo”.

Fuentes: Agustín Aboy – NBA Latam / Álvaro Martin – Vidas NBA

Esteban Abed – Interbasquet
@estebanabed – Twitter
@estebanabed – Instagram