Ventana FIBA: “Argentina venció a Colombia”

La Selección, con seis debutantes y un seleccionado de la Liga Nacional, volvió a ganar, esta vez a Colombia y es líder de su zona clasificatoria para la Americup 2022.

Foto: Marcelo Endelli / FIBA


Con un plantel joven, con seis debutantes en esta ventana FIBA (si incluimos al head coach), compuesto en su totalidad por jugadores de la Liga Nacional, la Selección demostró perseverancia, disciplina e intensidad para sumar un triunfo ante Colombia (75-67) que lo mantiene en el tope de su grupo (con marca de 3-1) y lo acerca a la Americup 2022, cuando queda una sola ventana, en febrero, posiblemente en Uruguay.

“Misión cumplida”, dijo el capitán Leonel Schattmann para iniciar su análisis. “Lo habíamos hablado desde un principio, teníamos que hacer 50 ayer y 50 hoy, y lo hicimos. Crecimos en algunos aspectos respecto al juego con Chile”, admitió el goleador del Alma (14 puntos). “Lo importante es que de nuevo supimos cerrar el partido, y para un grupo joven, eso es muy importante. Se trata de ir armando una generación nueva, con chicos que están haciendo las cosas muy bien en la Liga. Están mejorando en muchos aspectos. Que tengan este roce internacional es muy bueno”, destacó el jugador de Boca, haciendo hincapié a la falta de experiencia que traía el equipo.

En un duelo demandante desde lo físico, la diferencia la produjo Máximo Fjellerup (12 tantos, cuatro rebotes y tres recuperos), con su velocidad de piernas para defender en la primera línea y su liderazgo para imponer vértigo o pausa según el juego lo demande. El de Tres Arroyos, a caballo de su capacidad atlética y la experiencia de haber jugado el Mundial 2019, terminó como el MVP nacional en estos dos partidos, con promedios de 13 puntos, 4.5 rebotes, 3 robos y 1.5 asistencia.

Tras un arranque frenético, con ambos conjuntos buscando imponer un ritmo de juego alto en el amanecer el encuentro, la clave para los dirigidos por Gabriel Piccato fue encontrar el temple y no caer en la desesperación de alejarse en el marcador. Respecto al encuentro con Chile, el Alma demostró un salto de calidad en cuanto a la generación de espacios para acelerar el ataque y la búsqueda del tiro abierto. La mala fue que permitió algunos tiros cómodos de Colombia, sostenida por el talentoso Angola y el atlético interno Mosquera.

La mayor dificultad que enfrentó la Selección esta noche fue la supremacía física de los cafeteros, quienes sumaron 10 rebotes en el aro argentino sólo en la primera mitad. Para contrarrestar esta tendencia, fue importante la presencia de Javier Saiz (12 recobres y dos bloqueos), lo que redujo las segundas oportunidades generadas por Colombia y los puntos derivados de ellas. Además, la albiceleste se enfocó en defender con intensidad sobre la primera línea del ataque colombiano, para interrumpir su generación de juego y crear ataque con contragolpes. Promediando el tercer cuarto, se hilvanó un parcial de 12-2, que le permitió alcanzar una máxima de 9 y llegar siete arriba a los diez minutos finales.

Una vez que la diferencia pasó las tres posesiones, Argentina se acomodó en el partido gracias a su paciencia y fortaleza psicológica. Cada vez que Colombia conseguía achicar la brecha, los locales respondieron con pases, elaboración y eficacia, lo que llevó a los rivales a caer en la ansiedad. De a poco, los de Piccato consolidaron un triunfo que terminó siendo vistoso, que aporta confianza a una camada que la necesita para afianzarse y seguir creciendo, tanto a nivel individual como colectivo.

De esta manera, la Selección se colocó primera junto con Venezuela en el grupo A de las eliminatorias para la Americup 2022, ambos con marca de tres victorias y una caída. En la última ventana, a disputarse en febrero, el combinado nacional se medirá nuevamente con Chile y Colombia. Siendo que clasifican tres de los cuatro países que componen la zona, la Argentina necesita de un triunfo más para lograr el objetivo.

Prensa CABB