Es como cumplirle el sueño al “Pablo chico”

Bruna se sumó a los entrenamientos. Apuesta a aportar su experiencia a un equipo joven y, además, disfruta del momento.

“Pasó mucho tiempo. Fueron 9 meses de espera, incertidumbre, de querer volver a hacer lo que me gusta, apasiona. Significa muchísimo arrancar un año nuevo al que muchos de nosotros llegamos cargados de emociones y con la intención de recargar energías. Quiero aprovecharlo al máximo”, fueron las primeras sensaciones del armador al afrontar el entrenamiento con sus nuevos ompañeros.

“Atenas es siempre Atenas. De chico iba a la cancha y sabemos lo que significa para Córdoba y la Liga. Es un lindo desafío. Tengo una mezcla de emociones muy lindas. Me crie yendo a la cancha, tengo de ídolo a Marcelo Milanesio y llegar a vestir la misma camiseta que él es medio como cumplirle un sueño al Pablo chico que comenzó a jugar al básquet en su escuelita”, enfatizó.

Te toca volver a esta Provincia, de la que deportivamente tenés un más que importante pasado?

Indudablemente tengo algo con Córdoba (risas). Si bien nací aquí, de pequeño me fui. Pero el básquetbol se ha encargado de devolverme el desarraigo que tuve de chico. Ya con los otros dos equipos (San Martín de Marcos Juárez e Instituto) logré cosas muy importantes a nivel club y personal. Ojalá Atenas sea otra de las instituciones en las que lo consiga.

¿Qué pudiste ver de Atenas en la Liga?

Noté un equipo con mucha energía y entrega. Con errores lógicos de un plantel y cuerpo técnico muy joven; y este último caso haciéndose cargo de una situación muy difícil y dolorosa para todos (la pérdida del “Turco” Arduh). Creo que les costó el arranque, pero en los últimos partidos vi cosas muy importantes.

¿Qué le podés aportar a este plantel?

A la voluntad, energía y ganas de trabajar que muestran los chicos, yo puedo brindar un poco de orden, manejo de ritmo y de situaciones dentro del partido. Con mi experiencia espero ayudar y que esa conjunción de experiencia y juventud sea una gran ecuación. Ya quiero acoplarme y sumar.

Javier Ciani – Prensa Atenas