Florencia Chagas ofreció lecciones de vida en Ameghino

Florencia Chagas, primera jugadora argentina en ser seleccionada para jugar la WNBA e integrante de la selección nacional, visitó Ameghino para charlar con las jugadoras de la institución, y transmitirles su experiencia y vivencias.

Foto: Prensa Ameghino

Durante 45 minutos, Flor respondió todas las preguntas que las jugadoras le realizaron en la Leonera con la intención de conocer sus inicios, su forma de entrenar, sus objetivos y su mirada sobre diferentes aspectos de este deporte.

La jugadora de 19 años comenzó narrando cómo fueron sus primeros pasos en el básquet, recordando que empezó a jugar a los 5 en el mismo club donde jugaba su papá, quien le transmitió el amor y la pasión por la naranja. Valoró, además, que en ese momento haya tenido que competir junto a varones y con chicas más grandes, lo cual le permitió mejorar.

En otro pasaje de la charla, reconoció que su sueño “desde chiquita fue siempre llegar a la Selección Argentina” y recordó que a los 12 fue convocada por primera vez para una preselección U15. Habló, a su vez, de los valores que se le inculcaron con la camiseta albiceleste: “Lo que más aprendí en la selección fueron los valores y a ser una jugadora profesional”.

Sobre su formación, Flor les recomendó a las jugadoras presentes, tanto de Ameghino como de Sparta que fueron invitadas a sumarse a la charla, que “entrenen extra”. “Yo salía de entrenar en el club y me iba a entrenar de forma individual. Los detalles. Yo notaba que esas cosas eran las que me hacían mejorar mi rendimiento”, indicó, aunque también apuntó a que “es también muy importante la alimentación y el descanso, es un conjunto entre ser disciplinada y constante”.

Tras contar cómo fue su experiencia esperando el draft de la WNBA “que es algo de lo que todavía no caigo”, Chagas manifestó que “la disciplina y el trabajo tienen que ser constantes, para ser diferente hay que trabajar más que las demás, soñar y pensar que es posible, pero dedicarle mucho más”.

A su vez, las incentivó a “no bajar los brazos cuando las cosas no salen y escuchar a los que saben”. “A mí me gustaba cuando me exigían, cuando me corregían. No hay que quedarse con la forma en la que te dicen las cosas, sino con el mensaje. Hay que preguntar siempre. Se aprende hasta mirando. Pero todo, siempre con muchas ganas”, aconsejó en relación a las prácticas y los y las entrenadoras.

Cada palabra de Florencia fue seguida atentamente por las jugadoras como si se tratara de una clase magistral. Sus concejos, su experiencia personal, alimentaron a las Leonas con sed de aprender.
Al final, Ameghino le obsequió una camiseta con su nombre del plantel profesional que disputa la Liga Argentina, lo cual vino acompañado de un enorme aplauso para despedirla y agradecerle la visita.


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